Thursday, May 19, 2016

In Honor of Brianna Mccarthy


Let's face it, Caribbean and mulatto women belong to a space of creativity. This first blog (after six years) is written in honor of Brianna McCarthy, a female illustrator from Trinidad and Tobago. It called my attention to read her answer when asked about her artwork and her subject matter of choice in an interview in 2010.  She said that she wanted to find women who look like her:

 "I’m female, black and West Indian – those come with a host of dynamics. I’m certainly influenced by my ethnic make-up or cultural influences as I want to know them intimately – it’s all very beautiful. Someone asked me once why all my paintings were of Black women. I had to think about it. I knew the answer, but what was it? I happen to be Black, female and West Indian; it’s what I identify with and influences how I see myself – therefore, it comes out in my expression." 

Monday, August 3, 2009

Otra más del dominicano Junot Díaz


¿Qué es lo que hace que una obra se vuelva un best seller? La maravillosa vida breve de Oscar Wao, de Junot Díaz, es una de esas grandes narraciones que suelen ser altamente comentadas, ya que gracias a ella el escritor dominicano ganó el Pulitzer en el 2008 ¿Qué hay detrás de esta novela?
“Tenía los Pechos de Luba (36DD). ¿Y qué hay del culo supersónico que les sacaba a borbotones las palabras a los tipejos del barrio y arrancaba las ventanas de sus fokin marcos? Ese culo jalaba más que una yunta de bueyes. ¡Dios mío! Incluso este humilde Vigilante, repasando fotos viejas, se quedó estupefacto al ver lo mamasota que fue en su época. (...)”. La maravillosa vida breve de Oscar Wao, Junot Díaz

La magia de una obra literaria está en los ingredientes que se utilizan para narrarla, en las voces que se producen y en el color que se desprende y que la hace única. En "La maravillosa vida breve de Oscar Wao", Junot Díaz logra atraer al lector desde el título, y, sobre todo, diversificarlo. Afirmo esto porque existen tres claros rasgos atrayentes en su última obra: el recuento de la dictadura de Trujillo, el juego virtual que hace con las letras y la historia de un nerd del gueto que se aleja del prototipo del sex-appeal dominicano.

Con esta obra, Díaz ganó el Pulitzer en el 2008. Al leerla, descubrimos una narración clara, simple –aunque sin dejar de ser compleja-, que tanto busca el lector postmoderno. Dividida en tres grandes secciones, encontramos que parecen obras independientes que se entretejen de manera singular y bastante detallada. Parece una entrega postal, un tratado de historia de la Universidad de Harvard, una sentencia, un libro de viajes, de horror, de miseria y hasta de risa. En la obra podemos divertirnos y hallar referencias de películas que quizás al final busquemos para verlas en casa.

Actualmente La maravillosa vida breve de Oscar Wao se ha convertido en un best seller. Esto no sólo se debe a la tan conocida publicidad de los medios escritos, sino también a la singularidad con que el escritor nos muestra a un antihéroe, llevándonos de la mano por historias que parecen sacadas de un minúsculo mundo imaginario, pero que al despertar es tan real y vivencial que no podríamos creerlo. Y también es un best seller porque plantea un ejercicio narrativo que, aunque es ya conocido, lo enriquece con palabras muy suyas, de su cultura o de su ambiente -¡pordió!, tetatorio, guagua, fokin-, y así Díaz describe a su personaje Beli ( Hypatía Belicia Cabral) , la huérfana que es cuidada en su adolescencia por la Inca. Habla con soltura de las familias del Cibao, de Balaguer, de Jack Pujols, de la diáspora -tema recurrente en su pluma- del gánster, Manny, Anna y Óscar, el chico enamorado de la ciencia ficción, a la fantasy, a los comics y Ultraman.


Historia vs ficción

La historia ha sido desde siempre uno de los temas más recurrentes en algunos escritores. En el libro del que hablamos, el hecho que aparece es la dictadura de República Dominicana. Actualmente salió a la venta Memorias de una dama , de Santiago Roncagliolo, que toca la misma temática. El primer intento lo tuvo Mario Vargas Llosa en La fiesta del Chivo.
Desde su obra, Díaz logra sensibilizarnos ante el pasado:

“No existía optimismo de obviar (…) que era un adolescente que vivía en la República Dominicana de Rafael Leónidas Trujillo Molina, el Dictador, más Dictador de todas las Dictaduras de la Historia (…) Era como estar en un país que era prácticamente imposible escapar (…) El Alcatraz de las Antillas”

Díaz se enfrenta de manera clara al mandato de Trujillo, que sucedió entre 1930 y 1961, pero más que historia, nos adentra a una cultura entera en el recorrido de sus páginas. Nos regala la palabrita “Fukú” como creencia, mentira, vacío, imposición y verdad. Pero el “Fukú”, vino –según el escritor- de África, en los gritos de los esclavos, pero hasta la gente educada creía que cualquiera que conspirara contra Trujillo incurriría en uno de los fukús más poderosos durante siete generaciones y quizá más. Y con esa creencia ¿Quién contra ella? Al estar marcados desde mucho antes de nacer es imposible salir de su agonía y del sello que deja en nuestro destino. Díaz nos explica cada personaje, cada secuencia, cada trozo de la historia como quien narra una batalla que no se acaba y la agonía ficcionada se adecúa en cada lector que sencillamente no suelta la obra porque ya está dentro de ella.
Nos enfrentamos a la historia de un gran cuento fragmentado. O es quizás una tragicomedia convertida en relato jocoso de los “pesares” latinoamericanos.


Coda
Junot Díaz nació en Santo Domingo, República Dominica, en 1968. Su familia emigró a New Jersey cuando él tenía siete años. Se crió en Estados Unidos y escribe en inglés. Se licenció en inglés en la Universidad Rutgers (1992). Hizo el Master of Fine Arts en la Universidad de Cornell. En la actualidad trabaja como profesor de escritura creativa en la Universidad de Syracuse y en el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) y es editor de ficción de la Boston Review. Tardó ocho años en finalizar el libro que le hizo merecedor del premio Pulitzer.

Monday, March 30, 2009

Slumdog Millionaire: La magia del humo indio

Decir que ‘Slumdog Millionaire’ adaptada por Simon Beaufoy del libro “Q & A”, Best Seller del indio Vikas Swarup, no resulta tan relevante como aclarar que la película se inspira en tres filmes de Bollywood[1]: ‘Satya’ (1998), ‘Compañía’ (2002) y ‘Viernes Negro’(2004). Películas que muestran un retrato del submundo de Mumbai como los atentados de ésta misma ciudad, ahora llamada Bombay, en 1993, en el caso de ‘Viernes Negro’. El trasfondo de la película es lo que resuena en las ínfimas críticas y lo que la hecho merecedora de 8 premios Oscar, incluido mejor película y mejor director, 4 Globos de Oro y 7 premios Bafta.

El argumento es en apariencia un viaje a la vida de Jamal Malik (Dev Patel), un chico huérfano de Bombay, que decide presentarse a la versión india del concurso ¿Quién quiere ser millonario” y curiosamente logra responder todas las preguntas, por lo que se ve obligado a aclarar la razón de sus acertadas respuestas. Es allí en donde empieza el verdadero juego y las explicaciones seudo-coherentes del protagonista son lo que le otorgan la magia al film. Podríamos decir que el concurso es la excusa para mostrar la sociedad e historia de India, que aunque haya despertado el descontento de algunos críticos que aseguran que un director occidental, el ya conocido Danny Boyle, quien retrata al mundo hindú, su evolución-involución y su pobreza, no puede ser concebido por un alguien que no pertenece a ese mundo.

El estilo narrativo que se utiliza es uno de los atractivos que tiene a favor la película, mediante flash-back y flash-forward que agilizan el ritmo de las escenas. Es también relevante la banda sonora, que mezcla sonidos hindúes tradicionales con ritmos alucinantes de los años setenta. El compositor fue A. R. Rahman quién confiesa que su deseo era "mezclar la India moderna con la vieja India" con la música, pero que la película "no trata sobre la India y su cultura. La historia podría pasar en cualquier rincón del mundo". Boyle incluyó el tema "Paper planes" de M.I.A. desde principios de la producción, y con ello una enfoque diferente en la manera de presentar un film hindú, como también un giro en el visionaje de películas tales como ‘Om Shanti om’ y ‘Kal Ho Naa Ho’, que se repiten en algunos canales nacionales y tienen pocos espectadores. Otro de los logros del director es que cada una de sus puestas en escena muestra una faceta distinta a la anterior, tal es el caso de las conocidas películas “Transpotting” y “28 Days Later”, pero que construyen en su ya conocido nombre una identidad fílmica.

Slumdog Millionaire ha generado controversia desde su título que ha sido traducido como “callejero millonario” que brinda un tono amarillista y despectivo. Al mismo tiempo ha sido sobrevalorada, la han llegado a comparar con la película "Ciudad de Dios", porque deja ver sus miserias y destaca el sueño adolescente de salir de la pobreza junto con su pareja. El poder ver una película que se ubica en Bombay y nos hace partícipe de su mundo, aunque no sea el real otorga y entrega al espectador la magia del humo indio.

Título original: Slumdog Millionaire

Año :2008

Duración: 120 min.

País: Reino Unido

Director: Danny Boyle, Loveleen Tandan

Guión: Simon Beaufoy (Novela: Vikas Swarup)


[1] Bollywood es el nombre dado a las películas indias realizadas por numerosos estudios fílmicos en la ciudad India de Bombay. Con esta película Bollywood se une con la industria EUA.

Tuesday, June 10, 2008

¡El cantante de cantantes!






“Me paran siempre en la calle mucha gente que comenta ¡Oye Hector ah! tu estas hecho simpre con hembras y en fiestas. Y nadie pregunta si sufro si lloro si tengo una pena que hiere muy hondo”
El Cantante, Hector Lavoe
Una película como "El Cantante", no debe pasar desapercibida ante nuestros ojos, aunque ya han pasado largos meses, considero que Héctor Lavoe sigue vivo. No porque se haya hecho una película, documentales, un especial en televisión; sino porque marcó un traslado en la música, enfocó a un ser humano que dejó un repertorio de canciones que aún se bailan y se siguen escuchando por miles de seguidores. Y... ¿Qué decir de sus vida? Una muestra más del legado de mentiras que hay detrás de la fama, las drogas y el desconocimiento de un personaje que llevó su humildad hasta el final, al menos eso dicen sus verdaderos críticos y no aparece anotada en la película. Aunque eso poco debe importar.

En ocasiones es más relevante resaltar lo que poco se sabe, que volcarnos a escribir sobre aquello que ya sabemos de sobra. Empecemos por decir que, Héctor Juan Pérez Martínez, cantó "Sóngoro Cosongo" en homenaje al poeta cubano Nicolás Guillén. Si aún no saben, les cuento que Sóngoro Cosongo, es un poema de este escritor que canta así: "Canto Negro ¡Yambambó, yambambé! Repica el congo solongo, repica el negro bien negro; congo solongo del Songo baila yambó sobre un pie" y la canción de Lavoe: "Ay negra! Si tú supieras que anoche te vi pasar y no quise que me vieras. A él tú le harás como a mi que cuando no tuve plata te corriste de bachata sin acordarte de mi". Al parecer el canto negro y la poesía hicieron parte de la música como la vida misma de " La Voz", como fue llamado Héctor Lavoe (según la película y muchos críticos).
El arte de la literatura, va de la mano con la música, pero en este cantante, fueron hermanos inseparables. Sus canciones eran y son odas, mitos, leyendas, lenguaje oral. Todo se recopila en sus historias. Cuando las escuchamos en silencio, encontramos verdaderas narraciones que necesitan ser descubiertas y entendidas. Quizás eso sea lo único que se necesite para conocer a Lavoe, más que leer este artículo. Lo aclaro desde este momento, lo que sigue son añadiduras y goce personal.
Sin lugar a dudas, fue un cantante del pueblo, que se refería a su público como "Mi gente", que sufría, como cualquier ser humano. Estuvo en la gloria y bajó a la desgracia.

Periódico de Ayer
Re-conociendo al Cantante, en la película que hace alusión a su vida, producida por el cubano León Ichaso, y que se estrenó en agosto de 2007, podemos percibir su ideario, de enfocar a aquellos personajes que han estado en el cielo y se les cae de repente. Para muchos salseros, Héctor Lavoe sigue siendo un ícono de dicho género. Su voz, una combinación de cantante de barrio con tenor profesional, resonaba en sus seguidores que disfrutaban y bailaban sus canciones.
Las voces en contra del film resultaron ser desalentadoras. Algunos se han pronunciado, (entre ellos, su hija Leslie), diciendo que es una payasada, una farsa del comercio, por el sólo hecho de que no muestran la verdadera historia del cantante y su indiscutible importancia en la música de los años '70: que “Puchi” era mala con él, haciéndolo quedar mal ante sus amigos; que La Fania , fue lo que destruyó a Héctor Lavoe; que no mostraron el verdadero dolor que sintió el cantante con la muerte de su primogénito; que debieron exhibir y enfatizar su gran trayectoria, 250 canciones grabadas; que no mostraron cómo sus magnos amigos ayudaban a que se drogara para que resistiera horas y horas en la tarima y que, finalmente lo abandonaron, dejándolo morir en completa soledad. Muchos de sus fanáticos quedaron descontentos con ver a Jennifer López y Marc Anthony representando su vida y no la verdadera esencia del Sonero.

Es cierto que no es un retrato fidedigno de la vida del Gran Héctor, pero te hace bailar, recordar sus espléndidas y profundas canciones: la calle, Juanito Alimaña, ausencias, la fama, verdades, sombras y "todo tiene su final". Al que lo desconocía, hizo que se reconociera su trayectoria, sus letras y su discutible vida. Te hace recordar que lo trágico nunca se aleja de la condición humana. Va de la mano con la grandeza, cuando no hay bases fuertes para combatir tu pasado. En el film, se enfoca a Lavoe, que sucumbe por las remembranzas del Barrio Machuelo en Ponce, Puerto Rico. Nos traslada al barrio, a la soledad de su verdadera alma. No es el cantante, el que todos ven en la calle y le dicen que es un Dios, que se ha ganado el cielo, que su público lo quiere y está con él.
Por supuesto que el caso de Lavoe, no es único. Todos hemos conocidos el caso de reconocidos (as) cantantes que han llegado a extremos impensables por su público. Es quizás, el no estar preparado, el estarlo demasiado o el no saber que la vida cambia de manera turbulenta, rápida. El segundo se convierte en el peor enemigo del "aparentemente" feliz.
Pero que cante el cantante: "Todo tiene su final, nada dura para siempre, tenemos que recordar, que no existe eternidad. Como el lindo clavel, sólo quiso florecer y enseñarnos su belleza y marchito perecer. Todo tiene su final, nada dura para siempre, tenemos que recordar, que no existe eternidad. Como el campeón mundial, dio su vida por llegar y perder lo más querido en las masas otro más. Coro: Todo tiene su final..." No existe una sola canción de Lavoe que sea superflua, que no le llegue a su público, que no mire su presente, que no se asome a su existencia. Hay quienes aún tienen la preocupación por si se mató él mismo, o sus amigos, o la fama, o la heroína o la soledad. Disfrutemos con saber que fue feliz cuando estuvo en sus cuartos de horas, cuando se alegraba en sus giras al ver el espectáculo de público que se amontonaba para escucharlo.

Coda
Hoy, se recuerda la esencia no sólo de un cantante, sino de la música que resuena, a pesar de que el tiempo pasa y nuevos ritmos se toman los oídos del público. Aún se goza el día de la suerte. Caemos como plumas que se suspenden en el aire. No creo que haya nacido maldito, o que nació estrellado, pero sí que sus canciones marcaban su vida, salieron de los pasos recorridos por Lavoe y quién sabe cuando perecerán. Hector Lavoe sigue vivo y explotado.

Sunday, April 6, 2008

Paraíso Travel: ¿Otra Película Colombiana?





“Pude haber muerto ese amanecer en que perdí mis pasos, no sólo porque la misma muerte me tocó el hombro sino porque lo desee con rabia”. Jorge Franco, Paraíso Franco
La pantalla se abre con un plano en picada de unos cuarticos en donde varios submundos se separan por una pared negra imaginaria. Un cigarrillo le da inicio a la historia y el espectador no se despega de lo que tiene en frente. Para Jorge Franco todo se convierte en una excusa, sobre todo el tema de la violencia que sirve de pretexto para hablar de amor, de frustración, de las necesidades del hombre común y corriente, del narcopais al que pertenecemos, según palabras de Olga Vallejo, Doctora en Literatura del Instituto Caro y Cuervo de Bogotá, que pueden ser constadas al leer su obra y mucho más cuando vemos la puesta en escena de Paraíso Travel. En ella, la realidad inmediata toma la delantera: Marlon Cruz lava un baño en un país desconocido, sirve de mesero y duerme con un hombre que tiene por única compañía un perro.

Lost Trip

Es en Paraíso Travel de Jorge Franco, publicada en el 2001, en donde tenemos el primer encuentro con nuestro espejo, es decir, con la “aparente” realidad del inmigrante; el indocumentado que se pierde en la selva de cemento, que nunca deja de iluminar. Pero la puesta en escena es un exquisito dulce que traslada de manera fidedigna la indiferencia del “otro” que nos ve como cómplice enemigo de su espacio, del encuentro con uno mismo, del restaurante colombiano, de Queen y no Queens, de Brooklyn y de la eterna tragicomedia. Mucho se ha escrito de Paraíso Travel, con tan solo un mes de haber sido proyectada ya ha sido comentada, hablada, recomendada y estudiada.
Quizás, es dicha fidelidad que hace que no se encuentren grandes diferencias entre la obra y su adaptación; quizás sea la muestra de algo que conocemos pero que callamos y hacemos como si nada estuviera sucediendo. Es la travesía de poder cruzar por el hueco, llegar a un país desconocido, chocarnos con la verdadera belleza del cartel y diluirnos en el encuentro consigo mismo en el camino. Simon Brand, nos permite ver el color matizado en elementos oscuros en diferentes escenas, como en contracolor. Es quien nos transporta al “otro espacio”, que no es ajeno a la mirada de cualquier colombiano quien aún cree en el viaje que lo lleve al paraíso. New York o mejor dicho: Los Estados Unidos, es el primer panorama que se abre con su mágico sabor a progreso. Pero también es el primer destino que se encarga de recordar la mierda por haber entrado ilegal. La película enfoca a Tierra Colombiana , Marlon, en otro extremo alcanza a oler el caldo y las empanadas que se mecen entre el paso de la gente despavorida.
Muffins de blueberries

Las buenas representaciones hacen que el ojo siga atónito. Margarita Rosa de Francisco, Ana de la Reguera , Luis Fernando Múnera, Aldemar Correa, Angélica Blandón y John Leguizamo, nos dejan en vilo. Es el olor a suciedad y borrachera que percibimos de Raquel; los “Por qué mejor no te matas, Marlon?” de Reina; los desplantes de Pastor Gómez; los “cucas húmedas” nombrables; los senos de la caleña “Vicky Rueda” y los “Bro” de Giovanny Fonseca. La película va en destiempo, Marlon se pierde; mientras en Medellín aparece una mesa de billar con dos adolescentes que juegan a explorarse. Por eso no perdemos de vista la historia que traza la secuencia de los personajes. No podría afirmar si esta película podrá ser catalogada como “realismo sucio”, porque más que parquedad extrema y sobriedad, aparecen una seria de escenas que se abren en la expectación misma de ideas fijas y móviles. Margarita se mece encima de Marlon, le pide que se la coma. Marlon sale despavorido. Flashbacks.
Paraíso Travel, no es otra película colombiana, que pasa como cualquier otra. Es una muestra que el cine está saliendo del letargo que lo ha venido caracterizado. Aunque no dejo de lado a “Colombiam Dream” y a otras producciones que se están creando, dejando algunos aportes a la cultura cinematográfica. Esta película enfoca otras miradas que se alejan de la repetición de historias amargas que nos sellan. Ha llamado la atención su excelente factura técnica, lo impecable de su fotografía, como también la combinación del drama y humor que hacen que la sonrisa se difumine, al observar a los actores bajar de unos troncos de madera: aficionados, malolientes y uno de ellos sin haber pisado la tierra prometida. No pudo pronunciar las contundentes palabras de Fabiola: ¡Welcome to the United State!

TITULO ORIGINAL: Paraíso travel PAIS: Colombia / Estados Unidos DIRECCION: Simón Brand ACTORES: John Leguizamo, Ana de la Reguera , Chiko Mendez, Raúl Castillo, Panama Redd, Jesús Ochoa, Margarita Rosa de Francisco, Angélica Blandon, Bob Weston, Aldemar Correa. GENERO: Drama ESTRENO: 18 de enero de 2008 (Colombia)

Wednesday, June 13, 2007

DEL CINE DE AUTOR... EL CASO DE ‘EL COLOMBIAN DREAM’


Por Ángela Castro y Carolina Abadía Quintero
Actualmente no es difícil reconocer a ciertos directores de cine colombiano significativos para los espectadores y cinéfilos. Sin embargo, son muy pocos los que logran crear un estilo y estética audiovisual propios, que permitan interpretar sus películas como cine de autor. Ante esto surge la pregunta, ¿hay cine de autor en Colombia?
El caso de Felipe Aljure y ‘El Colombian Dream.
Es realmente irónico que a pesar de que el cine lleva más de un siglo divirtiendo y entreteniendo a la gente en el mundo, en Colombia el desarrollo y evolución del séptimo arte haya tenido que pasar por un proceso triste, largo y tortuoso. Son muchos los problemas que han enfrentado los directores nacionales ante la perspectiva de crear un proyecto cinematográfico: falta de apoyo del gobierno, desinterés de los productores, pocos recursos económicos y escasez de buenas historias, entre otros. Ante la magnitud de dichos obstáculos, se podría pensar que cada película que se estrena anualmente en Colombia posee características estéticas propias, referentes al sello personal de aquel director, que en muchos casos hace las veces de guionista y productor. Teniendo en cuenta este panorama, cualquiera podría plantearse que en Colombia existe el cine de autor. Sin embargo, considerables son las dudas y muchos los silencios.
La invención francesa: ¿Qué es el cine de autor?
Western, Comedia, Terror, Gangster, Suspenso, Ciencia Ficción. Neorrealismo Italiano, Surrealismo, Nueva Ola Francesa, Expresionismo Alemán. Todos géneros y movimientos cinematográficos que, unidos al cine experimental, independiente y de autor, resultan ser muy prácticos a la hora de establecer categorías de análisis para estudiar la evolución del cine en el mundo. Es a mediados del siglo XX, entre las décadas del 50 y el 60, cuando los expertos y críticos cinéfilos de la revista francesa ‘Cahiers Du Cinema’ acuñan el denominado concepto de ‘Cine de Autor’, planteando que el cine debía proponer una visión particular de la realidad y revelar la presencia de un autor-director responsable por las imágenes, el montaje y la estética proyectadas. Aquellas películas que son encasilladas como cine de autor deben ser capaces, entonces, de mostrar a los espectadores el complejo, original y único microcosmos desarrollado por el director, pues el buen director imprime su personalidad en una película. Ante tal planteamiento teórico cabría entonces preguntarse: ¿existe el cine de autor en Colombia?
¿Hay cine de autor en Colombia?
Con tal interrogante, las opiniones están divididas a la hora de postular a un director o grupo de directores que podrían llegar a ser exponentes del cine de autor, y más teniendo en cuenta las temáticas que en los últimos años han predominado en las películas colombianas: el narcotráfico, la violencia, y en general el melodrama como género líder. En Colombia no se habla a viva voz del cine de autor; sin embargo, existen intentos o experiencias de algunos directores que se acercan a dicha categorización. 'El Colombian Dream' de Felipe Aljure, 'La vendedora de Rosas', 'Rodrigo D No Futuro' de Víctor Gaviria son buenos ejemplos que demuestran que el cine de autor está vigente y la creatividad -extralimitada de lo contemporáneo-, no es una utopía. Lo anterior responde a las tendencias que actualmente trabaja el cine postmoderno: fragmentación del cuerpo de la narración, discontinuidad temporal, hibridación de géneros y estilos cinematográficos, uso de nuevas tecnologías, entre otros, que generan al final una gran variedad de elementos cinematográficos.
‘El Colombian Dream’
Un contundente ejemplo de cine de autor es la película de Felipe Aljure, 'El Colombian Dream', cuyo director utiliza efectos visuales y digitales antes no trabajados en Colombia, como juegos de cámara, cruce de planos y la fijación de video clips. Romper con la monotonía fílmica no es tan fácil como parece. Aljure irrumpe de manera que enfoca una neoforma visual que hace pensar al espectador. Esta película trae consigo elementos surrealistas, postmodernos y las viñetas tan utilizadas en el comic, elemento que ha generado detractores que la catalogan de extravagante y poco sutil. Pero el logro de Aljure es el juego visual que va desde el espejo psicodélico de nuestra realidad, pasando por lo singular de su música, el color estridente, tropical y atrevido. Personajes diversos que se unen con una misma causa: conseguir lo que desean cueste lo que cueste. El Susy Arango, locutor español que transmite junto con su esposa Nicole ‘Radio Erótica’, vive con intensidad sin mirar las huellas que dejan sus hijos; el infaltable poeta Jesús Elvis Simbaqueva, ‘el elegido’ que se convierte en un asesino por el destino familiar, ese que pesa y es imposible cambiar. El Duende, hastiado del amor compartido; John MacClane, que busca la huida irremediable; Pepe y Enriquito Arango, los causantes primarios del gran drama ‘fantabulesco’ –como afirman durante la grabación- y Ana, quien aporta el silencio mientras observa desde un plano exterior la vida que se forma. Aljure escoge como narrador un niño que no alcanzó a nacer: el fantasma, la muerte, el omnisciente, no sabemos. De lo que sí estamos seguras es de que muestra la dualidad de los personajes, nuestra doble moral, nuestra risa y la infaltable tristeza del colombiano. De Felipe Aljure se ha dicho que piensa en imágenes y este filme lo representa por la reiteración de diálogos superpuestos, la aparición de los ángulos simultáneos a partir del narrador y el primer plano de los protagonistas mirando la cámara. Ubicarlo en el cine de autor no es un riesgo, sino el reconocimiento creativo de su filme que dejará huella en la historia del cine en Colombia. Fuentes: David Bordwell. El Arte cinematográfico. Ediciones Paidos: 1995. Jose Luís Sanchez. Historia del Cine. Alianza Editorial: 2003. Http://www.eltiempo.com Montaje: Andrea Mesa Villegas

Monday, May 7, 2007

JUNOT DIAZ: LA REALIDAD HECHA FICCIÓN
















Fotografia by Angela Castro 


“…y al cabo de un rato le di un golpe y le empezó a salir un hilo de sangre por la oreja, como un gusano […] en aquel apartamento, parecíamos gente normal. Como si algún día las cosas nos pudieran salir bien” Junot Díaz, Negocios.
Y la lluvia fue, nuevamente, la constante de la 20ª Feria del Libro de Bogotá. El frío invadió los rincones de cada uno de los pabellones del gran encuentro literario que se celebró del 19 de abril al 1 de mayo. Los espectadores esperábamos de parte de los escritores el toque necesario de humor y calor a las gélidas charlas. El dominicano Junot Díaz, quien actualmente trabaja como profesor de escritura creativa en el Instituto de Tecnología de Massachussets, trajo consigo la sinceridad del escritor que habla sin enmiendas ni miramientos.

¿Trasplante o desarraigo?
“Escribir desde afuera, ¿trasplante o desarraigo?” era el título de la mesa que le asignaron al dominicano y a Juan Gabriel Vásquez. Díaz inicia la conversación aclarando que no es experto, reconoce que la inmigración no es un problema de sugerencia, por el contrario, la mayoría de personas no desean realizar el “viaje” que ahora llaman trasplante. No hay que ser inmigrante para poder escribir y crear ficción, la escritura parte del interés. Hay quienes viajan, conocen, pero sencillamente no escriben porque no les interesa, otro grupo de personas se quedan en su ciudad, nunca salen de su barrio y pueden ver la diversidad “En un país tan pequeño como Santo Domingo, nosotros lo vemos como una galaxia, un universo, un planeta. No es necesario salir, yo me fui, pero no sé si ese acto creó el deseo de la escritura”. Interesante es ver cómo arguye la introspección que, en ocasiones, se nos olvida; hablamos de libros, de turismo, pero no de aquello que realmente se está gestando en Colombia: la gran diáspora. En medio de risas, Junot Díaz dice que la mitad de Santa Martha vive en Boston. Japón, es otro ejemplo de la inmigración colombiana, pero eso no lo entendemos si nos quedamos sentados leyendo los periódicos o hablando con los intelectuales de nuestro país. El problema radica en el silencio que tienen nuestros pueblos, los escritores están dormidos y se quedan en el mito, en la ficción.

Drown: ¿Biográfico o ficción?
Díaz parte de que todo escritor inicia su escritura de un supuesto, pero cuando nos releemos entendemos que no todo nos ha pasado, vemos que hay un cambio en nuestro escrito. Él escribe de su familia, de sus vivencias, del barrio en que se crió. Lo extraño es que cuando termina de leer sus cuentos, su familia y amigos le preguntan sobre cuándo escribirá sobre ellos. Le resulta sencillo decir que sus escritos hablan de su vida, pero algo sucede en el acto creativo que cambia los planes que se tienen “Trato de escribir de mi vida, porque me es fácil no inventar nada, pero al final me doy cuenta que debo inventarlo todo. Somos cinco hermanos, pero aún no tengo el talento para escribir sobre los cuatro con sus innumerables diferencias e idiosincrasias. No puedo hacerlo, no tengo paciencia, siempre corto a dos o tres hermanos. Por lo tanto ya no es mi familia… cuando termino un libro simplemente no lo reconozco” Díaz no tiene control de su escritura, todo cambia en su manifestación artística, explica que las personas desean definir el mundo de manera innecesaria: que si es un ghetto-writer, inteligente o con poca capacidad. Sus amigos lo llaman, simplemente, ghetto-nerd, mientras que los críticos se encargan de crear definiciones simples, no leen los libros, sin embargo lo fijan en un huequito. El silencio y la soledad definen su infancia, marcada por el difícil cambio de pertenecer a lo que no es suyo, pero es un tío quien lo lleva por la senda artística, era la única persona que le encantaba leer en medio de tanto militar. Frases como “el tío pendejo”, “el tío que no es hombre” eran repetidas todo el tiempo por los otros miembros de su familia porque se pasaba la vida leyendo. Por eso Díaz no busca auto-mitos ni los motivos de escritura, hay muchas situaciones que desvían impulsando a la escritura. Hoy dice que fue su tío, mañana, puede ser otra cosa.

“Negocios” título que se le ha dado en español a su libro, es una recopilación de diez cuentos, en donde encontramos temas como la inmigración, el sueño americano, las drogas y la pobreza. Rastrea las implicaciones del mal llamado “racismo” y las vivencias juveniles que marcan al ser humano en profundidad. No obstante, el mayor logro de su narrativa es el rescate de los temas menores, en donde aparece el drama de la miseria, los infelices que resisten en medio de una sociedad discriminatoria y al mismo tiempo se hace fuerte. El humor ácido también está presente en su pluma, como también su característico spanglish. En “Aguantando”, reconoce la facilidad con que la distancia endurece hasta convertirse en algo permanente. “Aura” es la excusa de aquella esquina en donde se fuma, se come, se singa y se juega al selo […] Pero hay que andarse con cuidado. Nunca se sabe si el que pierde va a andarse con una nueve milímetros o con un machete en busca de venganza".


Saturday, May 5, 2007

ANDRÉS HOYOS: A PROPÓSITO DE "EL MALPENSANTE"



Cartagena, Enero 24, 2007 Andrés Hoyos no estudió literatura ni proviene de una familia literaria. En algún momento de su vida universitaria descubre que la escritura es lo que le gusta, decide escribir algunos libros que se han vendido relativamente poco. Por eso se le ocurre juntar todo ese bagaje en una revista que divulgue y muestre una cara de la literatura más dinámica, más variada, más sorprendente, diferente de aquella que imperaba en Colombia antes de la aparición de su revista, once años atrás.

Escribir en ‘El Malpensante’
Andrés Hoyos, al lado de Mario Jursich, el subdirector, está convencido de que la persona que desee publicar no tiene que ser nada. ‘El Malpensante’ publica textos y no nombres. No tiene que ser un escritor previo ni una persona con hoja de vida reconocida. Simplemente debe escribir algo que guste: “entendemos que hay una obligación ética para conocer gente nueva. Muchos escritores arrancan en la revista y después se dan a conocer. Se trabaja mucho en algo reconociendo que merece ser publicado y se envía”
‘El malpensante’ tiene más público del que en principio pensaron que iba a tener. No se dirige a un público especial, o a un estrato socioeconómico en particular “Hacemos la revista que a nosotros nos gustaría leer, esa es la diferencia de las revistas comerciales y pensadas como un negocio: tienen un perfil claro, detectan una necesidad específica de un nicho de mercado y, naturalmente, ganan dinero”. Cabe anotar que muchos de los números de la revista no sólo se ocupan de temáticas literarias, también aparecen cinceladas políticas, la puesta en escena de personajes olvidados; pero también protagonistas que merecen ser plasmados y vistos bajo la lupa de quienes se dan al reto de reseñarlos. En conjunto podemos definirla como música, filosofía, cine, teatro, historia y ciencia.

Humor, acidez y nuevas revistas
‘El Malpensante’ se ha identificado por buscar temas latentes que no necesariamente tienen que estar de moda। La característica fundamental es buscar lo inteligente y perspicaz que puede tener un escrito. Sin embargo, Hoyos recuerda que la literatura siempre ha tendido al humor y a la acidez. Siente que no inventó nada, eso mismo lo hacía Cervantes en El Quijote: “Buscamos las cosas que son incisivas, paradójicas, irónicas. No queremos verdades reveladas”.
Hoyos asegura que a las nuevas revistas les hace falta todo y nada. Con agrado afirma que cualquier publicación es algo que se debe imaginar de manera orgánica. Debe pensarse el contenido, pero también la forma, como también la manera en que será distribuida: “A mi me impresiona las cosas que me regalan, la gente cree que es mamey, creen que simplemente es agarrar un computador, escribir algo y mandarlo a imprimir. Ni se interesan ni han pensado en las dificultados que implica sacar una buena publicación”. Reconoce que lo mismo sucede con los textos que llegan a la revista, envían cuentos que tienen algunos elementos interesantes, pero que poseen algunos clichés y problemas en su estructura: “Se les dice que algo anda mal y no hacen nada, es decir, no sirve; aunque moleste, ese escritor para mí está muerto”.

“Malpensamientos”
Bien sabemos que el título de la revista ‘El Malpensante” hace a alusión al libro de aforismos del escritor italiano Gesualdo Bufalino, escrito con tierna pero aguda ironía। Aquí nada se disfraza; sin embargo, el humanismo es tan claro como la esencia misma de la revista। Bufalino diría: “Escribo porque tengo miedo। Cavo trincheras de palabras donde esconder la cabeza”, “El traductor es evidentemente el único auténtico lector de un texto. Por cierto más que cualquier crítico, quizá más que el propio autor। Porque de un texto el crítica es solamente el cortejante ocasional, el autor, el padre y el marido, mientras que el traductor es el amante” De ahí, que Andrés Hoyos considera que un evento como el Hay Festival deba existir en Colombia por el intercambio que hay entre lector-autor y las riquezas que de ahí provienen। No es un evento para profundizar en los temas, dice, sino rescatar las vivencias que en él se generan.Convirtiéndose en un espacio en donde la lectura es también indiscreción, usurpación y espionaje.

MARILUZ VALLEJO ENTRE EL BAJO PERFIL Y EL BUEN CRÍTICO


Foto por GACETA

La inmediatez de los medios, la falta de atrevimiento en los periodistas, la crítica y el rescate por los temas de la vida cotidiana, fueron algunos de los planteamientos que analizó la escritora antioqueña Mariluz Vallejo para La Palabra, en el marco de la celebración de sus 15 años. Vallejo, periodista y Directora Cultural, realizó estudios en la Universidad de Antioquia. Hizo una doctorado en Comunicación Pública en la Universidad de Navarra, España. Actualmente es profesora de tiempo completo en la Pontificia Universidad Javeriana de Bogotá en la Escuela de Comunicación Social, en donde dirige la revista “Directo Bogotá”.

Definiendo la Crítica
La crítica es para Vallejo, el género que sirve para poner puentes entre los autores y el público। El crítico es un mediador que utiliza un género para atraer a lectores, que cada vez es más indiferente a la Literatura. Es ese personaje buen lector, sensible a las letras, que seduce, comparte experiencias y le da una interpretación subjetiva a la obra. Al mismo tiempo dona claves y datos. La valía que tiene la crítica es aplicable a todas las manifestaciones artísticas; se necesita para analizar las artes plásticas, el teatro, el cine, las danzas, entender los cambios de los nuevos medios y vanguardias “Aunque en ocasiones el crítico es ortodoxo ante las nuevas hibridaciones que se están gestando en el mundo contemporáneo, se necesitan para dar a conocer éstos nuevos lenguajes, que dialogue con las nuevas generaciones y no ignore que todo se está renovando”
La escritora antioqueña asegura que la gente joven debe tener la responsabilidad social de poseer un mínimo conocimiento, es decir, no ser un lector espontáneo e ingenio. Al contrario ser un lector que tenga una experiencia de asimilación “Si elije una novela, que tenga el crédito para poder decir qué calidad posee”. Para hacer ejercicios de crítica literaria no hay que ser el veterano, políglota, tener una sapiencia literatura, una erudición: sólo tener sensibilidad para emocionarse con la obra y cierto gusto estético, a lo sumo traducir las emociones y contárselo al lector de manera grata, elegante, sin olvidar la voz personal. Lo más importante que rescata Mariluz es el criterio para seleccionar y cribar los valores literarios reales, es decir, buscar lo original, lo que rompe y se presenta como nuevo.

Industria Editorial y Alejamiento
Lo más relevante para indagar y contribuir a dar opiniones de tipo literario y artístico es ser independiente, alejarse de toda la sociedad y elogios “Hago lo posible por no asistir a cocteles, si me invitan a foros, lo hago pero después me pierdo. No trato de ultimar ni de crear lazos o vínculos ya que eso afecta la formación de criterios. Mejor es tener la distancia como lector. Existe un choque cuando conocemos al autor. Prefiero no desencantarme, mantengo la relación sólo con la obra sin tener esa cercanía”. Afirma, al mismo tiempo, que la industria editorial determina los valores desde sus intereses comerciales, estos resultan ser dudosos y sospechosos, porque la industria siempre está presionando a los medios para que le den publicidad, divulgación a la figura “Hay escritores que venden mucho como Germán Castro, Jorge Franco, son comerciales y leídos por mucha gente. Las editoriales le apuestan a este tipo de prosistas. Sin embargo, es una relación lógica de mercado” No obstante, tampoco podemos estigmatizar a la industria editorial ni satanizarla, ya que, aunque absorben a las pequeñas industrias, estamos en un mundo real –asegura la escritora-.

La Entrevista, el “Open Source” y la Crónica
Mariluz reconoce que actualmente existen otras formas de lectura, nuevos estilos para hacer entrevistas y crónicas. Hablar de ello implica dejar los eufemismos de lado y abordarlos sin taras. Para hacer una buena entrevista se necesita tiempo, como lo tiene el periódico La Palabra. No se puede esperar mucho de la prensa diaria, puesto que las rutinas son agobiantes, no dan treguas para hacer los artículos más elaborados y profundos, que tengan el espacio para investigar a conciencia el tema abordado “Hay que saber elegir al personaje, buscarle otras facetas. La entrevista es un diálogo inteligente entre dos personas, también es un intercambio” Su máxima es explorar otros contenidos, descubrir al interlocutor, que el entrevistado interpele al periodista, que se generen contra preguntas y vacilaciones. Es cuestión de planear bien las interrogaciones: que desacomoden, sorprendan, y azucen. Vallejo propone el juego de encontrar personajes que no sean tan conocidos, con bajo perfil, logrando sacarles provecho. Está abierta a los nuevos medios que están siendo masificados como lo es la lectura en Internet y el open source. Para la escritora son nuevas puertas que se abren a la educación cultural, además ayuda a que los artistas se expresen sin mediación de periodistas.
Mariluz, quien acaba de publicar su obra ‘A plomo herido’ ve meritorio recuperar la buena crónica. La estudió desde principio de siglo, en donde observa más la intención estética. Hoy es escaso encontrar columnistas que dejen hablar de política y entren un poco al conocimiento del personaje común y el divertimento: “Antes eran más atrevidos con los géneros, los lectores eran inteligentes…, entendían esos pactos”